miércoles, 19 de febrero de 2014

PASTAS DE TÉ "CUADRADITOS" (LAYER COOKIES)







La Baronesa Frambuesa (de origen centro-europeo, según dice) pasaba largas temporadas en Inglaterra, hasta que aquel clima gris le aburrió y decidió instalarse en España, pero algunas de sus costumbres le acompañan allí donde va, una de ellas, el té. Nunca pensé que ésto del té fuera tan complejo, creía que era como nuestra merienda... pero sin café. ¡Qué poco mundo el mío! Ella tiene todo un tratado sobre el asunto, todo perfectamente estipulado: low tea, cream tea, afternoon tea, royale tea... ¡uff! Según parece y simplificando mucho, todo depende de la variedad de acompañamientos  que sirva, del estilo del servicio, y de donde se sienten. En su caso, no tanto de la hora, en ésto, ella está un tanto “españolizada”.

Hoy tenemos un día tranquilo, ésto es, la Baronesa no tendrá gran actividad en casa. Una vez al mes recibe a una vetusta dama, tan aristocrática como ella, familia lejana de su difunto esposo. Esta cita mensual le aburre soberanamente, pero intuyo que hay intereses en juego... Para esta ocasión la Baronesa sólo sirve un low tea. Así lo llama,  no sé si por lo exiguo del acompañamiento o porque se sientan en  sillocintos bajos. Así liquida ella la reunión mensual, rapidito.  Cada una  en su butaca, con un dumb waiter (sic) colocado entre ellas. Por lo que veo, "eso" debe ser  una pequeña mesa de  dos o  tres pisos circulares de distinto tamaño, digo yo. De esta manera pasan la tarde (casi  mudas), con su taza de té y las pastas que siempre sirve a esta visita. Ella les da un nombre que no consigo entender, pero yo los llamo directamente "cuadraditos", sin más complicación. ¡Bastante tengo con intentar aclararme con eso del té!





INGREDIENTES: (*)


300 gr. de mantequilla

300 gr. de azúcar

6 huevos

120 gr. de almendra molida

330 gr. de harina

30 gr. harina + 30 gr. harina + 30 gr. cacao en polvo

unas gotas de colorante alimentario rojo

1 bote de mermelada de albaricoque

125 ml. de brandy

400 gr. de chocolate de cobertura


-opcional-

unas gotas de extracto de vainilla

3 cucharadas soperas de sirope de fresa

3 cucharadas soperas de brandy






ELABORACIÓN:


Pesamos el bol donde vamos a preparar la masa

Encendemos el horno a 180º

En el bol batimos la mantequilla a temperatura ambiente hasta que aumente su volumen

Añadimos el azúcar, batimos hasta obtener una mezcla ligera y cremosa

Añadimos los huevos uno a uno, batiendo bien antes de añadir el siguiente

Añadimos la almendra, batimos

Tamizamos la harina (330 gr.) sobre la crema y mezclamos perfectamente





Pesamos nuevamente el bol, descontamos el peso de éste, y dividimos en tres la crema, colocando cada porción en un bol

Añadimos al primer bol los 30 gr. restantes de harina, y el extracto de vainilla (opcional), batimos

10º Añadimos al segundo bol, unas gotas de colorante alimentario, para obtener un color rosa, el sirope de fresa (opcional) y los restantes 30 gr. de harina , batimos

11º Añadimos al tercer bol 30 gr. de caco y el brandy (opcional), batimos

12º En moldes de aprox. 30x35 cm, llevamos al horno. Si no disponemos de moldes utilizamos (perfectamente) 2 placas de horno cubiertas por papel de horno. Extendemos en una la pasta con cacao, y en la otra la pasta blanca o la rosa (es indiferente), procurando que quede esa medida. Llevamos al horno por espacio de 12-15 minutos, dependerá del horno. Es muy importante controlar bien éste punto, cuando veamos que los bordes comienzan a tomar color, lo retiramos inmediatamente

13º Mientras tenemos en el horno las masas, llevamos al fuego la mermelada con el brandy, dejamos hervir y trituramos perfectamente

14º Volcamos (*) una de las masas horneadas sobre una bandeja, extendemos sobre ella una ligera capa de mermelada. Cubrimos con la segunda masa horneada y cubrimos también con la mermelada

15ª Llevamos al horno la tercera masa y la horneamos de la misma manera

16º Sacamos del horno y colocamos sobre las dos anteriores (*)

17º Fundimos la mitad del chocolate y extendemos hasta los bordes (*) una gruesa capa. Con un tenedor hacemos surcos sobre el chocolate. Llevamos al frigo hasta que el chocolate se haya endurecido

18º Damos la vuelta sobre una bandeja y cubrimos con el resto del chocolate fundido, hacemos surcos y dejamos enfriar en el frigo

19º Cuando esté perfectamente frío,mejor después de unas horas, cortamos los bordes, para igualar los tres colores de pasta. Con un cuchillo afilado vamos cortando en tiras verticales y luego estas en horizontal del tamaño deseado






(*) Las cantidades están calculadas para obtener, apróximadamente, 1 kilo de cuadraditos. Éstas son unas pastas laboriosas (que no difíciles) y se conservan, envueltas en papel de aluminio, perfectamente una semana, así que aprovecho para hacer una cantidad importante, puesto que lleva el mismo trabajo que para hacer poca cantidad. Además, gustan muchísimo y siempre se pueden regalar.

(*) Al volcar las planchas horneadas, alguna vez, puede ocurrir que se rompan, en ese caso colocar guardando la forma y presionando los bordes para unirlas; una vez cubierto por el chocolate prácticamente no se apreciará.

(*) Hay que tener en cuenta que la pasta con cacao debe quedar entre la blanca y la rosa.

Insisto, aunque parezcan un poco complicadas, no lo son, el resultado merece la pena.





El servidor mudo (dumb waiter) es una pequeña mesa auxiliar, presente en el mobiliario de las casas nobles inglesas a partir del siglo XVIII. La denominación surge de la función que desempeñaba en el comedor. 


Se colocaba junto a la mesa, con todos los platos que se iban a servir, de esta manera los comensales podían servirse sin ayuda del servicio. Se difundió rápidamente por toda Europa, y con el paso de los siglos fue transformándose y adoptando los distintos estilos de cada época y país. Actualmente siguen viéndose estas piezas, algunas auténticas joyas de anticuario, otras de nueva factura. Éstos son sólo algunos ejemplos sencillos.