domingo, 15 de enero de 2017

TARTA TATIN






Realmente esta entrada debería llamarse "benditos despistes" porque, de ser cierta la leyenda sobre el origen de esta tarta, nunca la torpeza, el despiste o el olvido, ha producido un resultado tan tan bueno. Por supuesto la Baronesa Frambuesa cree, absolutamente , en el origen de esta tarta. 

Servida  por primera vez en 1926,  en el celebérrimo santuario  del lujo, el glamour (auténtico) y la exquisitez que fue el restaurante Maxim`s de París, debe su origen (como ya se ha contado hasta la saciedad), a las hermanas  Carolina  y Estefanìa...¡no!... las de Mónaco, no...¡También es casualidad!... ¿ acaso Grace de Mónaco adoraba tanto esta tarta, como para bautizar a sus hijas así?, pregunto a la Baronesa...No contesta, me mira incrédula y continúa la historia ... estas cosas le encantan.  Ellas,  Carolina y Estefanía Tatin,   regentaban a finales del XIX, el Hotel Tatin, en un pueblecito del centro de Francia, llamado Lamotte- Beuvron.  Lo cierto  (es un decir), es que, según la leyenda, un buen día Estefanía se despistó (realmente siempre fue más dada a los despistes que Carolina, eso es verdad...), y aquí está el origen de la tarta. Se dice que olvidó demasiado tiempo las manzanas al fuego, y se hicieron demasiado , recurriendo a taparlas con la pasta para no tirarlas.  Otra versión es que, por despiste, colocó en el molde   las manzanas antes que la pasta y al sacarla del horno vio su error, y decidió volcarla y servirla... afortunadamente para todos nosotros. Hay una tercera versión: que la tarta era una antigua receta de la región de Sologne...pero tiene menos encanto.

En fin...a la Baronesa estas historias le entusiasman y a los franceses, que convierten las cuestiones gastronómicas en asunto de estado... ¡oh la grandeur ! 



INGREDIENTES:
- para un molde de 24 cm. -

1,250 KG.  de manzana (he usado reineta, aprox 9 manzanas pequeñas)
90 gr. de mantequilla
125 gr. de azúcar
pasta quebrada



ELABORACIÓN:

Ponemos al fuego  el molde con el el azúcar y la mantequilla, para hacer un catamelo.
Cuando el caramelo esté listo y tenga un tono claro, colocamos las manzanas peladas, descorazonadas y partidas en dos, apoyándolas lateralmente, cubriendo perfectamente el molde,Tienen que quedar apretadas, sin huecos,
Mantenemos al fuego el molde durante unos 10 minutos, a fuego medio-suave. Retiramos.
Cubrimos con la pasta, metiendo muy  bien ésta por los bordes del molde, Presionamos bien la superficie sobre las manzanas y hacemos un pequeño orificio en el centro en la pasta.



Horneamos a 180 grados, con calor arriba y abajo, durante 30 minutos aprox. Necesitaremos cubrir la tarta con papel de horno, para que no se queme.
Sacamos del horno, dejamos reposar 5-10 minutos y volcamos sobre una fuente de tarta, con cuidado de no quemarnos con el almíbar que soltará.


Esta tarta puede comerse fría pero lo ideal es tomarla templada, es tan buena que no necesita nada,  pero  casa muy bien con nata, helado, o unas natillas muy ligeras. Sola o acompañada siempre estará buenísima
También puede añadirse canela a la manzana